En un principio, Liga La Reina fue una agrupación de equipos Junior que jugaban en diversos estadios. Algunas de estas canchas eran Macul, Físico U. De Chile, Colegio San Ignacio y el Estadio La Reina. También participaban clubes de colonia que hacían de local en sus propios estadios: Stadio Italiano, Estadio Israelita y Estadio Yugoslavo.
La inquietud por el estadio propio comenzó en 1977, en gran parte impulsada por el Club U. Estudiantes U., que en ese entonces se había separado de la Liga Unida de Fútbol (LUF) por su desinterés en adquirir un recinto propio.
La propuesta encontró tierra fertil entre los clubes que no contaban con un recinto propio, que en Liga La Reina eran bastantes, y así se emprendió primero la búsqueda de un terreno.
La inquietud permaneció latente por varios años hasta en el invierno 1987 apareció la oportunidad. El 10 de Agosto de ese año, el director Mario Bravo Mina informó al directorio de la Liga de la venta de un terreno de algo más de 6 hectáreas. Estaba ubicado en el fundo Santa Rosa de Huechuraba, en ese entonces comuna de Conchalí y la suma ascendía a 4.025 UF ($16.341.274 de la época).
Se iniciaron entonces las negociaciones. Por una parte, con don Hernán
Johnson Liona, propietario de dicho predio y, por otra, con el Banco Sudamericano para obtener el financiamiento correspondiente. El crédito fue aprobado en octubre de 1987, El monto de U.F. 4.800 se cancelaría a cinco años plazo con amortizaciones semestrales a una tasa de interés negociable cada seis meses. Para el primer período ésta fue de U.F. + 8,5 por ciento anual, teniendo como garantía la hipoteca del terreno y de la sede social de Simón González.
Tras innumerables trámites para obtener la documentación que se requiere para estas operaciones comerciales, finalmente el 14 de diciembre (curiosamente en el día de su decimoséxto aniversario) se firmó la escritura de compra-venta. Se vio cumplida así la primera etapa del sueño de directorio y de todos los socios de la Liga.
El paso siguiente fue el anteproyecto. El directorio llamó a concurso obteniendo el primer lugar los arquitectos Fernando Espinoza y Carmen Gloria del Solar.
Ya en marzo de 1988 se puso la primera piedra o más bien se sembró el pasto primero de dos de las cuatro canchas, se cerró el predio, se construyó la noria, se plantaron árboles y se habilitó, en forma provisoria, la casa del cuidador.En 1990 se habilitó la cancha 3 y los primeros camarines y en 1992 la cancha 4.
El desarrollo de las instalaciones continuó en 1995 con la construcción de nuestro Club House. En el año 2000 se instaló la iluminación artificial, comparable con la de cualquier estadio de fútbol profesional, y en 2010 se construyeron nuevos camarines, más modernos y espaciosos.